jueves, 26 de noviembre de 2009

Salir por Patas

La inexistencia de leyes, la laxitud de las mismas o la impunidad de infringirlas tiene obviamente sus inconvenientes, pero también alguna ventaja que hay que saber aprovechar para no ser toreado y desvalijado con total libertad, porque ve luego a quejarte, a ver si no te desvalijan otra vez y encima de dan con la porra.

Ayer, tras recoger a un compañero en el aeropuerto (conducía uno del equipo), nos dirigíamos a la oficina para comenzar una nueva jornada maratoniana, cuando de repente tras pasar un cruce se nos planta un policía delante (de los de a pié, porra en mano), y empieza a gritar y gesticular. Que si nos habíamos saltado un semáforo en rojo, que qué nos creíamos, que bajáramos del coche…sólo le entendí el 20%, y eso que gritaba por mi ventanilla, pero fue suficiente.

El compañero que conducía, curtidito de vivir varios años en África (y en sitios peores que éste, como Lagos), no se cortaba un pelo. Qué dices, no hay semáforo, no hemos hecho nada ilegal, no pienso bajarme del coche, en tono también subidito. Total, que los dos estaban ya gritando a viva voz cuando el poli llama a un compañero y nos dice que salgamos de la carretera aparquemos delante. En cuanto dejó de apoyarse en la ventanilla, pegamos un acelerón y salimos pitando de allí. Vi la cara que se le quedó por el retrovisor, agitando la porra y chillándonos lindezas en su lengua local. Gritaba de impotencia, porque no podía hacer nada. En la primera calle giramos y ahora que nos busque.

Después hablando del tema, me comentaron que aquí, cuando se acerca la Navidad y dado que es gente muy religiosa, les encanta hacer buenos regalos para celebrar el nacimiento de Jesús, así que para aumentar el presupuesto suelen intentar todo tipo de tretas para sacar tajada, y los polis lo primeros. Nosotros tuvimos suerte, no estaba motorizado, no tenía armas y no había compañeros cerca con una moto, hay que analizar estas cosas antes de tomar decisiones así. No hubiese pasado mucho si nos bajamos del coche, nos hubieran hecho pagar una ”multa” con lo que lleváramos encima y listo, pero no hay que dejar que te pierdan el respeto o te tomen el pelo, como si fueras el blanquito tonto en las series de negros de los 90.

Bueno, sólo me queda agradecer a mi amigo Alberto la publicidad en su blog http://descubriendoshanghai.blogspot.com, cuya lectura recomiendo encarecidamente a todo aquel que quiera saber cosas de China en general y de Shangai en particular, y también a quien le guste la cocina fusión hispano-oriental.



Contador de cucarachas: 6 Aniquiladas: 3

martes, 24 de noviembre de 2009

Conducir y sobrevivir en Accra

Imaginaos una ciudad de dos millones de habitantes, todos en casas bajas. Con un área metropolitana de 3,5 millones y una media de edad de los coches de más de 20 años. Una ciudad sin nombres en las calles, ni números, ni aceras, ni pasos de cebra, casi sin señales y aún menos semáforos. Mala iluminación nocturna, con peatones (en general bastante oscuros), caminando por mitad de las calles, vendiendo cosas o simplemente yendo a casa, niños corriendo y cruzando donde quieren porque no hay lugares habilitados para ello y perros vagabundeando por doquier. Todo parece igual, al menos para mí, y lo único que diferencia las calles es la situación y profundidad de los baches. O si las alcantarillas tienen tapa.

La policía escasea, y más que ayudar muchas veces sólo piensa en trincar lo que puedan, sobretodo si son blancos y con coches nuevos, y todo el mundo tiene la prioridad siempre y cuando se meta primero. En una avenida a veces son dos carriles, a veces tres y otras uno, depende de si hay coches, camiones o autobuses en doble fila, o de si descubren carriles nuevos usando el arcén (es decir, la parte de tierra rojiza que bordea las calles). Los atascos pueden ser de horas, y quedarte totalmente atrapado sin moverte sin saber porqué. Al menos venden refrescos, agua fría y comida en los semáforos. Para quien se atreva, claro.

Y os dicen, “venga, toma las llaves del coche y vete a la oficina”. Hay quien dice que no, que prefiere llamar a un taxi. Yo dije que sí, obviamente, como la mayoría. Me encanta conducir, en cualquier lugar o circunstancia, y esto es un reto. Además, aquí sin transporte no eres nadie. O conduces cuando tengas oportunidad o habrá lugares a los que no vayas nunca, dependerás de otras personas que quizá tienen otros planes o esperarás taxis que quizá no llegan nunca o pueden provocarte enfermedades venéreas. Si quieres molar, ya sabes, coge el volante.

Y al final, pues tienes que mimetizarte. En España nunca daría marcha atrás en una avenida de 3 carriles porque me he pasado una salida. Aquí, pues como da igual, lo he hecho, porque además los insultos no los entiendo, así que no me ofenden. El claxon se usa más que el freno, y necesitas mil ojos para ver mil obstáculos y ser más rápido que el de al lado en meter el morro. Prefiero no pensar en lo que te puede pasar como atropelles a alguien.
Bueno, este va a ser mi día a día. Coger el coche para ir donde me apetezca, a comer, a cenar, a la playa o a trabajar, y llegar indemne. Yo por lo menos.

Contador de cucarachas: 5 Aniquiladas: 3

sábado, 21 de noviembre de 2009

Primeras impresiones

Saludos terrícolas. Desde el planeta África.

Este es un blog dedicado a mi estancia en Ghana, país que rápidamente situaréis todos entre Costa de Marfil y Togo. Vuelvo aquí a explorar los orígenes de la consultoría (la esclavitud) y para ayudar a esta pobre gente a poder descargarse politonos y videos porno en sus móviles con tecnologías de últimísima generación. Aquí no existen horarios, ni fines de semana, ni separación de vida personal y laboral, todo es uno. Si sales fuera vas con gente del trabajo y cualquier rato libre que tengas puedes encender el ordenador y hacer algún informe. A pesar de todo estoy seguro de que hay cosas que molan, todo es cuestión de encontrarlas y contarlas. Las que no molan me encontrarán ellas solas.

Para poneros rápidamente en antecedentes, Ghana es unos de los países más tranquilos de África. No hay negros fileteando a machete todo lo que se pone por delante, los AK-47 no llegan a patadas a ningún golpista y puedes ir por la calle paseando sin temor a que desaparezcas y seas el plato fuerte de la cena del día siguiente. Entiendo que esto es así porque no tienen diamantes, ni oro ni petróleo, por lo que no tienen nada de valor por lo que matarse entre ellos o que alguien pague para que se maten. La gente (blancos) tiene su coche, y salen a tomarse unas cervezas sin problema, estando un poco alerta simplemente. Un buen país para empezar en África.

Pero a pesar de todo es un cambio chocante, desde que aterrizas. En la aduana, ya empapado en sudor, te avisan para que vayas a su ventanilla siseandote, ssshssshssh, como una serpiente. Es el método habitual de llamar la atención de la gente, o les siseas a los camareros, taxistas y dependientes, o no te hacen ni puñetero caso. El inglés que usan me recuerda a los vendedores del Top Manta y cuesta de entender. La ciudad es un caos de 2 millones de habitantes, donde todas las calles parecen iguales , sin aceras, pocas farolas, sin nombres de calles ni casi indicaciones, exc epto para ir a los comercios. El tráfico es caótico, la gente te asalta en semáforos y atascos para venderte de todo. Lo primero que debes hacer aquí es conseguir transporte: coche y chófer. Ese será mi primer objetivo.

Primera cosa que no mola. Los hoteles son cutres, viejunos y con exceso de habitantes de más de dos patas. Y caros encima. Me he trasladado de uno cutre y caro a uno cutre y barato, con más gente del proyecto. Al menos que no me timen. Los más caros siguen siendo cutres, el estándar africano, así que total, para lo que estoy en el hotel, con cama y ducha decentes y limpias me apaño.

Cosas que molan todavía no puedo contaros ninguna.Sólo llevo tres días y espero que vayan surgiendo y os pueda contar cómo molar aquí. Aunque quizá el poder andar por ahí sin escolta ya es algo que mola en África.

Bueno, aquí termina la introducción. Os espero en próximas entregas.

Contador de cucarachas: 4 Aniquiladas: 2